El gobernador Gavin Newsom advirtió el lunes que California está de nuevo al borde de una orden más amplia de permanecer en casa, mientras las autoridades de salud pública trabajan desesperadamente para apuntalar un sistema hospitalario estatal que está luchando con números récord de pacientes de COVID-19.

Si las tendencias recientes continúan, las autoridades advierten que hay una posibilidad de que la pandemia pueda abrumar aspectos del sistema de salud del estado.

La capacidad de la unidad de cuidados intensivos de California es particularmente preocupante. Actualmente, cerca del 75% de las 7.733 camas de las UCI del estado están ocupadas – con 1.812 de ellas utilizadas por pacientes con coronavirus.

A menos que las cosas cambien, el estado podría agotar su capacidad actual de UCI a mediados de diciembre, según las proyecciones que Newsom presentó.

Los condados rurales del norte de California podrían superar su capacidad de UCI a principios de diciembre; el sur de California y el valle de San Joaquín a mediados de diciembre, la zona de Sacramento a finales de diciembre y la zona de la bahía a principios de enero.

“Si estas tendencias continúan, vamos a tener que tomar medidas mucho más drásticas”, dijo Newsom durante una sesión informativa.

Entre ellas se incluye “una orden de permanencia en el hogar” para las áreas en el nivel púrpura más estricto de la guía de reapertura del coronavirus de California, expuso el gobernador. Es posible que tal orden de permanencia en el hogar se imponga solo en los condados en peor estado entre los del nivel púrpura. “Vamos a dar información adicional, algunas recomendaciones adicionales en un futuro muy, muy cercano”, manifestó Newsom.

De los 58 condados del estado, 51 están en el nivel púrpura, que comprende el 99% de la población de California. Los únicos que no lo están son Sierra, Marin, Amador, Alpine, Mono, Mariposa e Inyo.

Las autoridades han observado con alarma la enorme cantidad de nuevos casos de coronavirus que empezado a inundar el sistema hospitalario del estado.

Hasta el domingo había 7.787 pacientes con coronavirus hospitalizados en todo el estado, según los últimos datos disponibles. Ese es el número más alto registrado durante la pandemia – por segundo día consecutivo el récord de hospitalizaciones de COVID-19 se ha roto. Es el triple de hospitalizaciones desde el 2 de noviembre, cuando 2.602 personas estaban en el hospital con infecciones de coronavirus.

Los casos de COVID-19 que requieren cuidados intensivos se han triplicado desde el 14 de octubre, cuando 600 personas estaban en camas de la UCI, a 1.812 reportados el domingo.

‘Números muy malos’

“Es brutal. Es asombrosamente malo… Son números muy, muy malos”, dijo el Dr. George Rutherford, epidemiólogo y experto en control de enfermedades infecciosas de la UC San Francisco. “No tenemos ningún lugar para canalizar a los pacientes, porque cosas igual de malas están pasando en Oregón, Nevada y Arizona”.

“Estamos aquí solos y por nuestra cuenta, y esto es un desastre. Y tenemos que ser capaces de evitar las peores partes de esto tanto como sea posible. Y si alguna vez hubo un momento para la prevención y para hacer caso de los consejos, este es el momento”, dijo Rutherford.

Hasta ahora, el enfoque estricto que ha adoptado California ha evitado que el número de muertos per cápita explote como lo ha hecho en otros estados.

Pero las cifras actuales en gran medida no incluyen el reciente diluvio de infecciones – ya que las hospitalizaciones por COVID-19 reflejan casos que fueron identificados dos o tres semanas antes, según el Dr. Mark Ghaly, secretario de salud y servicios humanos de California.

Los altos registros de casos de coronavirus

El lunes, California rompió el récord de casos de coronavirus en un solo día: 21.848, superando el récord del lunes anterior, cuando se registraron 20.654 casos. Para el lunes por la noche, California tenía un promedio de 14.000 casos de coronavirus por día en un período de siete días, un récord, y alrededor de 63 muertes diarias.

“Esta es exactamente la tendencia que más temíamos”, dijo Newsom. “Las banderas rojas están ondeando en términos de la trayectoria y nuestras proyecciones de crecimiento”.

Esa trayectoria indica un triple de los casos diarios de coronavirus desde Halloween y un aumento de más del 50% de las muertes diarias desde el día de las elecciones.

Dada la gravedad del incremento, señaló Ghaly, “debemos considerar cómo guiamos efectivamente al estado a través de esto”, aunque dijo que California está “trabajando con nuestros socios locales para asegurarnos de que lo que hagamos tenga impacto lo más rápido posible”.

Posible crisis para la Nochebuena

Newsom dijo que cerca del 59% de las camas de hospital de California están ocupadas por pacientes que necesitan atención por todo tipo de razones – pero eso podría aumentar al 78% para la víspera de Navidad.

Hizo hincapié en que las alarmantes cifras llegarían si “nos quedamos sentados y somos espectadores en este momento y no mejoramos nuestros esfuerzos para controlar el virus”.

“Tenemos la intención de doblar esta proverbial curva e impactar estas estadísticas favorablemente”, manifestó.

Aún así, pasarán unas cuantas semanas antes de que el impacto de la actual oleada se haga realidad.

Los funcionarios de salud del estado han estimado que aproximadamente el 12% de los que han dado positivo en las pruebas del coronavirus han sido hospitalizados dos o tres semanas después.

El número de muertes diarias podría aumentar hasta el año 2021

Un incremento de la transmisión durante el fin de semana de Acción de Gracias, por ejemplo, se reflejaría en un salto en los casos positivos a mediados de diciembre, y luego un aumento de las hospitalizaciones en torno a Navidad y Año Nuevo, seguido de un alza en las muertes diarias a principios o mediados de enero.

El espectro de restricciones adicionales a nivel estatal se presenta cuando algunos condados ya están tomando medidas adicionales destinadas a frenar la transmisión del coronavirus.

Las reglas más estrictas en meses, del condado de Los Ángeles, entraron en vigor el lunes, mientras que el condado de Santa Clara ha ordenado una cuarentena obligatoria de 14 días para prácticamente cualquier persona que entre al Condado desde más de 150 millas de distancia, con algunas excepciones, como los que viajan para recibir tratamiento médico.

Las autoridades de ambos condados han advertido que a menos que puedan detener la oleada de coronavirus, los hospitales podrían quedarse sin camas en pocas semanas.

La directora de salud pública del condado de L.A., Bárbara Ferrer, lo dijo sin rodeos: “Estamos en el momento más difícil de la pandemia”. El lunes, el condado de Los Ángeles superó otro hito al contar más de 400.000 casos acumulados de coronavirus y más de 7.650 muertes.

Las muertes diarias se han triplicado en el condado de L.A.

El Condado tiene ahora un promedio de más de 4.000 nuevos casos de coronavirus diarios cada semana, cuadruplicando el número desde mediados de octubre, y una media de unas 30 muertes al día, el triple que a principios de noviembre.

Según los datos estatales publicados el lunes, el condado de Los Ángeles rompió un récord de hospitalizaciones por COVID-19, superando su anterior máximo histórico de 2.232, establecido el 18 de julio, y el domingo, registró un total de 2.316 personas en sus hospitales con infecciones confirmadas de coronavirus.

La tasa de aumento de hospitalizaciones en el condado de Los Ángeles ha sido impresionante: se triplicó de un total de 777 registradas en Halloween.

“Los incrementos que estamos viendo ahora no son sostenibles porque van a abrumar no solo a nuestro sistema de salud, sino a todo el sistema de salud del estado”, expuso Ferrer. “Estamos muy preocupados. Y anticipo que veremos números aún más altos antes de que termine esta semana”.

Las autoridades del condado de Los Ángeles lanzaron una “orden de seguridad en el hogar” que estará en vigor hasta el 20 de diciembre. La orden cierra las zonas de juego públicas, establece nuevos límites de capacidad en las tiendas, museos al aire libre, galerías, zoológicos y acuarios, y prohíbe todas las reuniones entre personas de diferentes hogares, excepto los servicios religiosos al aire libre y las manifestaciones políticas.

Esas limitaciones se suman a otras restricciones que entraron en vigor la semana pasada, incluida una controvertida renovación de la prohibición de los comedores al aire libre.

Muchas personas no llevan mascarillas en las reuniones

Aunque reconoció los trastornos y el dolor que conllevan las nuevas restricciones, Ferrer señaló que los funcionarios de salud han tratado de ser más específicos en sus esfuerzos por frenar la propagación de la enfermedad.

Pero, dijo, el Condado no puede quedarse de brazos cruzados mientras las condiciones empeoran, particularmente en términos del sistema de salud. Ferrer expuso que el Condado y el Departamento de Salud Pública del estado están trabajando en el diseño de una estrategia para volver a controlar la pandemia, aunque tiene la esperanza de que la estrategia pueda hacerse sin necesidad de que la gente se quede completamente en casa.

“Vamos a tener que hacer todo lo que podamos, y espero que todos se sumen a esto. Son tres semanas. Hemos hecho esto durante mucho más tiempo en el pasado y con bastantes más restricciones”, dijo Ferrer sobre la orden de salud existente.

Ferrer no estuvo de acuerdo con las críticas de que el enfoque del condado de Los Ángeles no ha funcionado. “Si no hubiéramos hecho nada, estaríamos en una situación mucho peor”, subrayó Ferrer, señalando a otras áreas del país cuyos sistemas hospitalarios ya están saturados.

Ferrer dijo que una de las razones por las que el condado de Los Ángeles decidió prohibir las reuniones al aire libre en una nueva orden de salud que entró en vigor el lunes fue porque muchas personas no estaban siguiendo realmente los requisitos del estado de usar mascarillas y mantenerse a seis pies de distancia. “De hecho, estaban en lugares donde la gente a menudo comía y bebía sin sus cubrebocas”, destacó Ferrer.

Ferrer comentó que entiende que el cierre de tres semanas de los centros infantiles crea dificultades para las familias. Sin embargo, dijo que su agencia ha oído hablar de problemas de los funcionarios de los parques en el sentido de que los patios de recreo han estado extraordinariamente llenos de gente; es difícil hacer un control significativo de las infecciones; y muchos niños son vistos a menudo en los patios de recreo sin cubrirse la cara e interactuar con personas que no son de sus hogares.

La cuarentena para viajes en vigor en el condado de Santa Clara

En el condado de Santa Clara, el uso de hoteles se ha restringido a los viajes esenciales solamente o a las personas que necesitan aislamiento médico o cuarentena. También se limitó aún más la capacidad de los establecimientos de venta al por menor.

“Hemos llegado a un lugar en el que nuestros casos y nuestras hospitalizaciones son tan altos que debemos hacer algo para calmar las cosas”, dijo el sábado la Dra. Sara Cody, la oficial de salud del condado de Santa Clara. “Ahora estamos en un punto de inflexión crítico”.

Las autoridades también suspendieron los deportes de contacto para los equipos profesionales, obligando a los San Francisco 49ers a buscar otro lugar para jugar sus partidos en casa programados para diciembre.

“Esta pandemia es como un tren de alta velocidad, y nuestras proyecciones nos dicen que estamos próximos a descarrilar alrededor de la tercera semana de diciembre si no aplicamos los frenos, ahora mismo, con todo nuestro poder colectivo”, expuso Cody. “Instamos a todos a que se queden en casa en la medida de lo posible. Por favor, quédense en casa. No salgan a menos que sea por razones o propósitos esenciales”.

Aunque reconocen que las reglas presentan más desafíos para las empresas que ya se tambalean por las limitaciones relacionadas con el coronavirus durante meses, los funcionarios han dicho que las restricciones, combinadas con la adhesión de los residentes a las prácticas que pueden ayudar a mantenerlos a ellos y a sus seres queridos a salvo, ayudarán a revertir la marea de nuevas infecciones.

Sin embargo, dada la naturaleza del virus, pasarán semanas antes de que las cifras reflejen los beneficios de una mayor vigilancia pública e intervenciones sanitarias o las ramificaciones de una fuente potencialmente significativa de nuevas infecciones, como las reuniones del reciente Día de Acción de Gracias.

“Sí, estamos pidiendo mucho. Sí, la gente va a tener que hacer más sacrificios”, dijo Ferrer. “Pero si no controlamos este virus, nos costará muy caro a todos”.

Los escritores del Times, Alex Wigglesworth y Ryan Menezes, contribuyeron a este informe.

Los Ángeles Times

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